25 AÑOS LLEVANDO LA ALEGRÍA DEL EVANGELIO

(Parroquia Inmaculada Concepción - Zipaquirá)

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18-dic-2017

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El pasado 8 de diciembre, en el marco de la Fiesta Patronal, se llevó a cabo en la parroquia Inmaculada Concepción de Zipaquirá, la Eucaristía en acción de gracias por los 25 años en los que se ha estado comunicando la Alegría del Evangelio en esta comunidad parroquial.  La celebración fue presidida por Mons. Héctor Cubillos Peña, obispo de nuestra Diócesis de Zipaquirá, concelebrada por el párroco P. Saúl Juan Carlos Rodríguez y los vicarios parroquiales P. Carlos Sánchez y Norberto Guzmán.

 

 

También se contó con el acompañamiento del Padre Eduardo Suárez, vicario episcopal de la zona Pastoral de la Santísima Trinidad;  P. Héctor Fernando González, arcipreste del arciprestazgo Ntra. Sra. de Chiquinquirá al cual pertenece esta parroquia; Mons. Julio Castañeda, P. Marco Fidel Pinzón, P. Néstor García, P. Eliseo Ballesteros, P. John Nova, P. Miguel Díaz; algunos de los sacerdotes que fueron párrocos: P. Luis Orlando Beltrán, P. David Armando Garavito, P. César Márquez (administrador parroquial) y sacerdotes nativos de esta comunidad: P. Alejandro Rodríguez, P. Davis Orjuela, P. Yeison Lizarazo.

 

 

Antes de la bendición final hubo un pequeño acto cultural: una serenata a la Santísima Virgen María, entrega de placa a Monseñor Héctor y a los sacerdotes que han hecho parte de la parroquia, entrega de estolas a los sacerdotes que han pasado como vicarios parroquiales, entrega de “porta viáticos” a los sacerdotes por parte de la comunidad del Sagrado Corazón de Jesús y reconocimiento al P. Saúl Juan Carlos por su labor pastoral en sus tres años como párroco actual.

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Después de la celebración eucarística, la parroquia ofreció ponqué y champaña a todos los participantes en esta celebración y un almuerzo especial a Mons. Héctor, a los sacerdotes concelebrantes y a los miembros del Consejo de Pastoral Parroquial.

 

Damos gracias a Dios por todas las bendiciones recibidas en estas “bodas de plata”, de vida al servicio de la Evangelización. Pedimos al Todopoderoso para que sigan surgiendo vocaciones sacerdotales, religiosas y laicales dispuestas a gastar su vida por el anuncio público y gozoso del Evangelio del Padre, Jesucristo, nuestro Señor.