RESEÑA HISTÓRICA DEL INSTITUTO CATEQUÍSTICO

 

Desde su nacimiento (1933) hasta 1952

Sus inicios se remontan al año 1933 en Arquidiócesis de Bogotá empleando salones del Seminario Mayor. Esta iniciativa dio paso a la creación de un Instituto Catequístico el cual siguió conservando su objetivo fundamental: la formación de los catequistas.

El señor arzobispo de Bogotá Monseñor Ismael Perdomo, para darle mayor estabilidad y eficacia al instituto, promulgó un decreto especial en el cual aprobó los estatutos del Instituto y nombró como director a Monseñor Eduardo León Ortiz.

Desde 1952 hasta 1974

En 1952 el señor cardenal Crisanto Luque quiso darle mayor impulso y gracias a su generosidad, adquirió en el municipio de Chía una finca denominada “Manzanares” con el fin de darle al Instituto un lugar más estable y apropiado para realizar con mayor provecho la formación de catequistas.

Desde 1974 hasta 1991

A partir de 1974 bajo la orientación de Monseñor Rubén Buitrago y la dirección de Monseñor Emigdio Piñeros la obra fue dedicada a la promoción y formación de agentes de pastoral dándole primacía a la formación de catequistas.

Un nuevo impulso dio la catequesis en la Diócesis de Zipaquirá, cuando a fines de 1962, Chía que pertenecía a la Arquidiócesis de Bogotá, pasó a ser parte de esta jurisdicción eclesiástica. Mons. Buenaventura Jáuregui, en ese entonces obispo de la Diócesis, acogió esta obra dándole el nombre de INSTITUTO CATEQUÍSTICO DE CHÍA y se emprendieron en ella nuevas iniciativas catequísticas.

En 1979 el instituto fue trasladado a su actual sede en Zipaquirá, Carrera 25 - 3-02 en el barrio Julio Carocon el nombre de CENTRO DE EVANGELIZACIÓN Y CATEQUESIS DE ZIPAQUIRÁ. Desde aquí se abrieron las instalaciones para el servicio de retiros, convivencias, encuentros de diferentes grupos de la diócesis y de fuera de ella.

De 1992 hasta 2004

A partir de 1992, la catequesis ha ido creciendo y madurando en su tarea específica, gracias al apoyo e impulso de Monseñor Jorge Enrique Jiménez Carvajal  y a las luces que ha dado el Plan Diocesano de Pastoral, el cual ha ayudado a ubicar mejor esta acción dentro de las líneas pastorales de nuestra Iglesia Particular. La catequesis y particularmente la formación de los catequistas, conoció un auge muy interesante con la designación de 679 catequistas como ministros de la catequesis.

Desde 2004 hasta nuestros días

A partir del año 2004, se ha sentido fuerte apoyo de nuestro Obispo, Monseñor Héctor Cubillos Peña. Su presencia en el IV Congreso Diocesano de Catequesis y sus palabras alentadoras, fueron un gran estímulo para todos. Con sus acertadas orientaciones, la catequesis diocesana está alcanzando las metas propuestas. Desde este año y hasta el momento actual, nos encontramos comprometidos en la realización del PLAN DE RENOVACIÓN DE LA VIDA Y LA PASTORAL PARROQUIAL (PRP) orientando en las parroquias, una de las tres opciones prioritarias de este Plan: La Iniciación Cristiana. Y también la coordinación de la comisión diocesana de iniciación cristiana de adultos la cual ha elaborado los materiales para los encuentros de las pequeñas comunidades parroquiales (Crezcamos juntos en la fe de la Iglesia) que van surgiendo de la Misión Parroquial Familiar.

Desde el año 2004 el Instituto ha contado con la vinculación directa y de tiempo completo de Andrea Pulido León, catequista procedente de la parroquia santa Rosa de Ubalá, la cual ha colocado toda su capacidad de trabajo al servicio de la formación de los catequistas de las parroquias.

El año 2010 fue dedicado de manera especial a motivar a los catequistas para que elaboren el proyecto parroquial de catequesis y conformen su respectivo Comité parroquial, con muy poco éxito. Al lado de este énfasis no se descuidó la formación en los temas pedidos a través de la evaluación del año anterior.

En el año 2011 se colocó todo el acento en la renovación de la vida sacramental de los catequistas a través de la catequesis y celebraciones del RICA adaptadas para ellos con los textos “Señor, ¿a quién iremos?”, de esta experiencia se recibieron buenas apreciaciones por parte de algunos párrocos y de muchos catequistas.

A partir del 2 de abril de 2012, Monseñor Héctor Cubillos Peña nombró como delegada episcopal de catequesis a María Oliva Gutiérrez Mejía, quien formaba parte del equipo del Instituto Catequístico desde 1984. Siempre se ha preocupado por promover y llevar a la práctica, iniciativas que respondan a las necesidades más urgentes de esta iglesia particular.

En la XVII Asamblea Diocesana de Pastoral, se presentó el Manual Parroquial de Catequesis, elaborado con el concurso de varios párrocos, el equipo del Instituto Catequístico, el Comité central del PRP y varios catequistas de parroquias. Este texto es, como dice el señor Obispo en la presentación, es una ayuda que el Obispo y los responsables diocesanos, colocamos en las manos de todos los agentes de la catequesis.  En él los catequistas encontrarán ricos elementos para su renovación de vida personal cristiana y orientaciones prácticas para ir logrando la excelencia y la eficacia de los procesos catequísticos que tienen su lugar y sostenimiento en la organización y acción de la pastoral parroquial”.