Vivamos juntos la misericordia

Encuentros para las pequeñas comunidades parroquiales 

(Jubileo extraordinario)

Encuentro 5

ES ETERNA SU MISERICORDIA

 encuentro5

 

  1. ¿Qué nos proponemos en este encuentro?

Valorar los salmos de la misericordia como una guía en el camino de oración que nos conduzca a descubrir el amor del Padre misericordioso.

 

2. Canto: Den gracias al Señor porque es Bueno

1.cantoDen gracias al Señor, porque es bueno, porque su amor es eterno,

Porque ha engrandecido sobre nosotros su misericordia y su fidelidad

es para siempre y su gran amor se esparcirá por los siglos amén.

En mi angustia yo clamé al Señor

Él me escuchó y me liberó

El Señor está conmigo, no temeré (bis)

 

 

Den gracias al Señor… Y que digan los israelitas: ¡Su amor eterno es! Y que digan los que honran su nombre:

¡Su amor eterno es!

 

3. PARA EL ANIMADOR: (PISTAS PARA ORIENTAR EL ENCUENTRO)

El animador elabora algunas palabras que tengan relación con los salmos y las coloca en un lugar visible para que todos las observen, por2.animador ejemplo: (David, misericordia, compasión, pastor, justo, maravillas, perdón…)

El animador forma equipos de acuerdo al número de participantes, cada equipo escoge una palabra y comentan las preguntas que se encuentran a continuación, luego comparten las respuestas en plenaria. 

 

  1. ¿Qué relación tiene esta palabra que han escogido con los salmos?
  2. ¿Qué atributos de Dios encontramos en los salmos?
  3. ¿A que nos invitan los salmos?
  4. ¿Cómo se manifiesta la misericordia de Dios en los salmos?

ATENCIÓN:

Responda usted, personalmente las anteriores preguntas que le ayudarán como pistas para fomentar el diálogo inicial. Estas pueden ser proyectadas en un video beam, una cartelera o copiadas para ser entregadas a los participantes.

 

4.  ESCUCHEMOS A DIOS: Salmo 116, 1-2

 

3.biblia

Resaltemos algunos aspectos del salmo 116.

Este salmo es un canto de alabanza.

  • Este Salmo, el más breve de todos, está compuesto en el original hebreo por tan sólo diecisiete palabras, de las cuales nueve son particularmente relevantes. Se trata de una pequeña doxología, es decir, un canto esencial de alabanza, que podría servir como broche final para himnos de oración más amplios. Así se hacía, de hecho, en algunas ocasiones en la liturgia, como acontece con nuestro «Gloria al Padre», que pronunciamos al concluir la recitación de cada Salmo.
  • El primero es «hésed», un término utilizado en varias ocasiones en el Salterio que indica la trama de los sentimientos profundos que tienen lugar entre dos personas, ligadas por un vínculo auténtico y constante. Abarca, valores como el amor, la fidelidad, la misericordia, la bondad, la ternura. Entre nosotros y Dios se da, por tanto, una relación que no es fría, como la que tiene lugar entre un emperador y su súbdito, sino palpitante, como la que se da entre dos amigos, entre dos esposos, o entre padres e hijos. El segundo término es «’emét» y es casi sinónimo del primero, expresa la «verdad», es decir, el carácter genuino de una relación, su autenticidad y lealtad, que se mantiene a pesar de los obstáculos las pruebas; es la fidelidad pura y gozosa que no conoce doblez. No por casualidad el Salmista declara que «dura por siempre» El amor fiel de Dios no desfallecerá y no nos abandonará a nosotros mismos, a la oscuridad de la falta de sentido, de un destino ciego, del vacío y de la muerte. (Catequesis, Juan Pablo II Audiencia del Miércoles 28 de noviembre del 2001).

 

 5. CONSTRUYAMOS EL CAMINO

4.camino

 

  1. Los salmos vida convertida en plegaria

La oración es una expresión muy especial del encuentro y diálogo entre el hombre y Dios. A través de ella el hombre logra encauzar experiencias y sentimientos espontáneos de lamento, súplica, confianza, arrepentimiento, gratitud, alabanza, admiración, profesión de fe, cuando estos sentimientos y experiencias se convierten en lenguaje llegan a adoptar notables expresiones poéticas.

Los salmos también permiten alabar y agradecer a Dios, son la expresión más pura e inigualable del alma religiosa de Israel. El termino Salmo proviene del griego que significa “oración cantada o acompañada de instrumentos”. La idea central de todos los Salmos es cantar lo bueno que es nuestro Dios, lo poderoso, fiel, misericordioso, es alabar a Dios y proclamar sus maravillas.

 Son la vida convertida en himnos, cantos de adoración. Constituyen una invitación a que convirtamos nuestra vida en una oración de confianza y de acción de gracias. En los salmos descubrimos que debemos presentarnos a Dios no como un "yo", sino como un "nosotros", como su pueblo. En estos bellísimos himnos iremos descifrando y conociendo poco a poco los rasgos del "ser amado" que se percibe en sus estrofas; y el rostro de nuestro Padre Misericordioso.

Los recitaban los israelitas ya mucho antes de Cristo. Los recitaron Jesús y sus Apóstoles, la Virgen María y los grandes santos de toda la historia. Es más, ningún libro de la Sagrada Escritura es tan citado por Jesús y sus Apóstoles como los salmos.

 

2. Importancia en la vida de la Iglesia

La Iglesia católica ha hecho de los Salmos su oración oficial, el salterio o liturgia de las horas, son cantos de alabanza, de súplica o de acción de gracias, arrancados a los salmistas en las circunstancias de su época y de su experiencia personal, tienen un eco actual y universal, porque expresan la actitud que todo hombre debe adoptar ante Dios.

En este Año Santo de la Divina Misericordia era importante ofrecer un instrumento pastoral para ayudar a la oración. Se pensó en una selección de salmos donde el tema de la misericordia surge en todo su valor. El papa Francisco en Misericordiae vultus ha querido dedicar algunas expresiones significativas a la oración de los salmos. “Paciente y misericordioso” es el binomio que a menudo aparece en el Antiguo Testamento para describir la naturaleza de Dios. Su ser misericordioso se constata concretamente en tantas acciones de la historia de la salvación donde su bondad prevalece por encima del castigo y la destrucción. Los Salmos, en modo particular, destacan esta grandeza del proceder divino: « Él perdona todas tus culpas, y cura todas tus dolencias; rescata tu vida del sepulcro, te corona de gracia y de misericordia » (103,3-4). De una manera aún más explícita, otro Salmo testimonia los signos concretos de su misericordia: « Él Señor libera a los cautivos, abre los ojos de los ciegos y levanta al caído; el Señor protege a los extranjeros y sustenta al huérfano y a la viuda; el Señor ama a los justos…. Vale decir que se trata realmente de un amor “visceral”. Proviene desde lo más íntimo como un sentimiento profundo, natural, hecho de ternura y compasión, de indulgencia y de perdón. “Eterna es su misericordia”…(MV 6)

 

3. Los salmos de la misericordia

En todos los Salmos, la misericordia es el hilo conductor. En ellos reflejan claramente la convicción y la vivencia, por parte del creyente, que súplica y

confía en la misericordia de Dios. A continuación vamos a meditar con algunos.

3.1.Salmo 25 (24) “muéstrame Señor tus caminos”

El Salmo se presenta como una súplica y confianza, en tono sapiencial: el orante se siente oprimido por sus enemigos y se dirige lleno de confianza a Dios para que lo libre de esta situación.

Las sendas del Señor (vv 4,15) toda la parte central es una amplia reflexión sobre los caminos del Señor, expresión de su amor y su voluntad que le salmista desea conocer a fondo para escapar de los peligros y obtener la protección y bendición divina, es el que realiza las bendiciones conseguidas de seguir los caminos del Señor.

Con el imperativo “acuérdate” el orante apela directamente a la misericordia divina y a la bondad de Dios, el Señor tiene un seno materno y sabe amar con la misma intensidad de una mujer con su hijo, está misericordia caracteriza la acción divina y es desde siempre.

Muchas veces en nuestra vida ponemos nuestra confianza en Dios y decimos “acuérdate” o decimos en ti confió. Vale la pena preguntarnos ¿Realmente pongo toda mi confianza en el Señor? ¿No tengo ninguna duda que él me escucha mi súplica? ¿Creo en su perdón y su misericordia? como lo hace el salmista.

3.2. Salmo 41(40) “Dichoso al que socorre al indefenso”

El salmo domina el tono de súplica: un enfermo se dirige al Señor para ser liberado de su padecimiento, en la certeza sólida de que su oración será escuchada porque el Señor que es compasivo y misericordioso, la indicación inicial de la composición poética.

 “Dichoso el hombre” es una frase característica de varios salmos. Con esta bienaventuranza, se presenta la condición de quien se apoya con confianza en el Señor: el será feliz porque gozará de una protección especial del Señor, quien no solo no lo abandonará, sino que lo apoyará especialmente en los momentos más difíciles. La bienaventuranza está reservada a los fieles que aman a Dios y se muestran solidarios, misericordiosos con el prójimo.

Esta misma lógica que conduce a no separar el amor de Dios del amor del prójimo, tal como Jesús lo explicitará con sus enseñanzas: Mt 22,36-40; Lc10.

3.3.Salmo 42(41) “Tengo sed de Dios, del Dios vivo”

En este Salmo encontramos la lamentación de un fiel israelita que se encuentra lejos de Sión, el monte santo, y el santuario morada de Dios. Con expresiones de gran profundidad religiosa expresa su nostalgia, su sed de Dios la depresión causada por la lejanía y la burla de los adversarios. El estribillo (vv 6-12) sostiene la esperanza del retorno y la confianza en Dios.

3.4.Salmo 43(42) “Envía, Señor, tu luz y tu verdad”

El Salmo 43 es una súplica en donde, el salmista pide a Dios que su luz y su verdad que le permitan regresar al santuario, la promesa de acción de gracias ante el altar y la repetición del estribillo cierra la súplica y todo el conjunto.

En el Nuevo Testamento, Cristo se ofrece como manantial de agua viva para todos aquellos que, como el salmista, tienen sed de Dios, los que beben de esa agua nunca más tendrán sed.

3.5.Salmo 51(50) “ten piedad de mí, oh Dios”

El Salmo 51 conocido como miserere (ten piedad) es el salmo penitencial por excelencia. Este pecador se siente desgraciado únicamente por su pecado, por la ofensa a Dios. En el pecado no está abandonado a sus remordimientos, él está “ante alguien” que lo ama. Todo se origina en el amor. Veinte verbos en imperativo se dirigen hacia Dios. Y cada uno indica que Dios va a obrar en favor del penitente para “borrar”, “lavar”, “absolver”, “purificar”, “renovar”.

El salmista se sentía aplastado por el peso de su pecado: consciente del mal que había hecho se sentía incapaz de realizar la reparación tan deseada. Por eso pide la intervención de Dios. Lo que Dios quiere, dice el Salmo, es que tenga un corazón nuevo, una vida nueva. Por eso, cuando la vida del hombre vuelve a embellecerse por el perdón, puede cantar la alegría de la misericordia del Señor.

 

3.6.Salmo 103(102) “Bendice alma mía, al Señor”

Un pecador perdonado sube al Templo para ofrecer un “sacrificio de acción de gracias”, durante el cual hace un relato del favor recibido. Acompañado de una muchedumbre de amigos, a los que invita a tomar parte de su acción de gracias. Es un himno al amor de Dios. El Dios de la Alianza. En este pecador habla Israel. Con “amor” y “ternura” La maravilla de este Salmo, y de toda la revelación bíblica, es precisamente esta debilidad del hombre que atrae el amor de Dios.

Amor misericordioso, “matricial”, es decir, elabora sin cesar la vida como una fantástica matriz vital, maternal.Amor eterno, desde siempre y para siempre.

Amor fuerte, poderoso, todopoderoso… más fuerte que la muerte

Amor que suscita una respuesta libre y alegre. La sumisión que Dios quiere no es la de un esclavo que tiembla, sino la de un hijo feliz.

3.7.Salmo 136(135) “porque es eterna su misericordia”

Himno de alabanza y acción de gracias a Dios, catalogado también como Salmo histórico su estructura comprende cuatro partes: invitación a la acción de gracias (vv1-3) Dios en la creación, (vv4-9), Dios en la historia de Israel (vv10-22), conclusión (vv23-26). Es el único salmo que mantiene una estructura de alabanza de principio a fin.  Proclama el credo de Israel a lo largo de tres estrofas; la creación, el éxodo y la tierra, termina el salmo con una nueva invitación a la alabanza, la creación del cielo, de la tierra, de las aguas, del día, la noche, son manifestación del amor Divino, toda la historia de la salvación muestra su amor infinito, esto suscita amor y gratitud. ¡Alabemos, por tanto, al Señor!

Al expresar nuestra alabanza con palabras, debe manifestarse con la vida. Seremos muy poco creíbles si invitáramos a la familia, comunidad a dar gloria al Señor si nosotros no seguimos las enseñanzas del Señor. «Brille vuestra luz delante de los hombres para que vean vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos» (Mateo 5, 16).

Cantando los Salmos que aclaman al Señor, la Iglesia, Pueblo de Dios, se esfuerza por convertirse ella misma en un cántico de alabanza.

 

6. AHORA COMENTEMOS

 

5.comentemos

  1. ¿Qué estamos dispuestos a hacer para buscar espacios de oración en la personal, en familia y comunitaria?
  2. Cada uno elige un Salmo y (si puede) lo lee pausadamente, y hace su propia reflexión sobre él.
  3. Nos propondremos en la pequeña comunidadcrear un hábito de realizar pequeñas oraciones que nos fortalezcan a lo largo del día tales como: “Señor, confío en Ti”. “Creo, Señor, ayúdame a creer”. “Te alabamos, Señor, porque eres misericordioso”. “Gracias, Señor, por esto y por esto”. “Jesús, manso y humilde de corazón, haz mi corazón semejante al tuyo”...

 

7. EMPRENDAMOS EL CAMINO

“La ORACIÓN ensancha en corazón, hasta hacerlo capaz de contener el don de Dios. Sin Él, no podemos nada".

(Madre Teresa de Calcuta).