V Semana Virtual de la Catequesis - Día 2

 

 

 

Camino de preparación hacia el Congreso Diocesano 2026...

 

 

 

DÍA 2: Catequesis y Familia    

 

 

 

Directorio para la Catequesis 

"El futuro de las personas, de la comunidad humana y de la comunidad de la Iglesia dependen en gran medida de la familia, célula fundamental de la sociedad. Gracias a la familia, la Iglesia se convierte en una familia de familias y se enriquece con la vida de estas iglesias domésticas... La familia es un anuncio de fe como lugar natural en el cual la fe puede vivirse de manera sencilla y espontánea." (n. 50-51).       

 

 

 

 

En continuidad con la semana de formación virtual de catequesis, se llevó a cabo un enriquecedor encuentro enfocado en la catequesis familiar. Con la participación de Ángela Isabel Rivera, integrante del equipo de formación de la delegación de pastoral familiar, este espacio propuso reflexionar sobre el hogar como el primer y más importante escenario para la transmisión de la fe a través del ejemplo cotidiano de los padres. Bajo el lema de una catequesis sinodal para "ver, escuchar y actuar", la sesión invitó a los participantes a reconocer las realidades complejas de las familias actuales —como la falta de fe, las adicciones, los problemas de comunicación y la depresión— para encontrar un camino de fe y esperanza de la mano de Dios.

 

 

Para guiar este proceso, se propuso a la familia de Betania —compuesta por Marta, María y Lázaro— como un modelo cercano y un camino hacia el ideal de la Sagrada Familia de Nazaret. A partir de los carismas de servicio, contemplación y testimonio de estos personajes bíblicos, se estructuraron cinco pilares fundamentales para la catequesis familiar: el llamado que conduce a la amistad con Jesús, el perdón para sanar heridas y desatar pecados, el amar en espíritu y verdad mediante la donación mutua, la oración constante y el servicio generoso en lo cotidiano. Estos pilares buscan transformar el corazón de cada miembro del hogar, reconociendo que ninguna familia es perfecta pero todas están en camino.

Durante el encuentro, se abordaron de manera práctica los desafíos que enfrentan los catequistas y padres, especialmente al tratar con jóvenes alejados de la fe o que sufren de depresión y ansiedad. Ante estas situaciones, se enfatizó que la solución no radica en la obligación, sino en la coherencia de vida, el testimonio, el afecto, la creatividad y la oración constante. Asimismo, se destacó la importancia de la sinodalidad, la cual aporta empatía y una escucha activa para comprender la realidad del otro sin juzgar, permitiendo que el Espíritu Santo actúe en los corazones. Las claves para desarrollar esta labor se resumen en catequizar en el hogar, en el día a día y en estrecha comunión con la parroquia.

 

 

 

Finalmente, se recordó a los agentes de pastoral que no deben desanimarse ante la falta de respuesta o respaldo de algunas familias, pues la obra es del Señor y el esfuerzo testimonial tarde o temprano da frutos. Para apoyar esta misión, el Instituto Catequístico de la diócesis ha puesto a disposición un material físico con talleres prácticos sobre catequesis y familia. Este encuentro no solo fortaleció los lazos de la comunidad virtual, sino que dejó una invitación abierta a continuar la formación en las siguientes jornadas, promoviendo una iglesia doméstica que sostenga con amor a la sociedad.